- Parece que lo hago a posta, pero no es así. Hoy ya es el tercer futbolista que en el tramo final de su carrera llegó a jugar para la "Cultu". Además, éste también se desempeñaba en posiciones de ataque, como Ricardo Álvarez.
Y al igual que el anterior cromo, éste también tuvo la posibilidad de conocer la alta competición, y en ella jugó bastante. En total, Raúl Ibáñez completó unos registros de 61 partidos y 3 goles en la Primera División española.
Empezó con el Alzira y pasó por Tomelloso antes de unirse al Valencia C.F., ese equipo que nos lo presentó en el primer nivel. En el mismo apuró sus últimas citas con el Real Valladolid, para después jugar en clubes como el Levante, Elche, Cultural Leonesa y Tomelloso, a donde volvió para retirarse.
- Este delantero contó con varios cromos a lo largo de su desempeño futbolístico, y hasta tuvo "repes" con distintos clubes. En esta entrada destaco sus estampas de la temporada 1995\96, en la que fue valencianista y pucelano a la misma vez. Es más, hasta creo que Raúl contó con dos ejemplares del Pucela en esa misma campaña, entre otros cromos de la época.
Su nombre de registro es Raúl Ibáñez Galdón, pero en el deporte fue conocido por su primer nombre, acompañado a veces por el apellido paterno. Virtuoso regateador, conocimos a este futbolista como un rápido extremo atacante que sabía moverse con soltura por los dos flancos.
Nació el 10 de noviembre de 1972 en la localidad valenciana de Tous (España). Formó parte desde joven a las secciones inferiores del Valencia C.F., aunque adquirió experiencia competitiva con la U.D. Alzira, con la que ya conoció la categoría de bronce a finales de los ochenta.
Antes de recalar en la entidad ché, Raúl jugó durante una temporada para el Tomelloso C.F., pero la categoría empezaba a quedarle muy pequeña y eso despertó el interés de los ojeadores del Valencia.
Durante un par de años más tuvo que seguir compitiendo en Segunda B, pero el de Tous no tardaría en asomarse a la plantilla profesional, que entonces era gestionada por el brasileño Carlos Alberto Parreira.
Antes de abandonar el banquillo del Luis Casanova, Parreira le concedería a Raúl esos primeros minutos por la máxima división. El 9 de abril de 1995, el atacante valenciano contaría con casi toda una parte para enfrentarse al Celta en Balaídos, donde se empató sin goles.
En las siguientes jornadas, Raúl Ibáñez iría teniendo otras citas con los mayores, llegando a intervenir en otros tres partidos de Liga, los últimos que gozó como valencianista, ya que no seguiría por Mestalla.
Raúl se marcharía de Valencia habiendo estrenado su talento goleador. En aquel mismo mes de abril en el que se había presentado en la alta división, el jugador fue partícipe de una ajustada victoria en su estadio, ante un Real Betis que salió derrotado por 2-1.
Al no entrar en los planes de Luis Aragonés, al valenciano no le quedaría otra que fichar por un equipo en el que disfrutase de más minutos por la élite, y de ahí vendría el interés del Valladolid, que le fichó en 1995.
- Tuvo más suerte en su primera temporada como miembro del club pucelano. Raúl disfrutó de muchas apariciones y hasta dejó un par de registros como blanquivioleta: uno en competición liguera y otro en Copa del Rey.
La cosa no iría muy bien en su tercera campaña por Pisuerga, ya que el jugador jugaría poco para Sergio Kresic y eso forzaría su salida del Real Valladolid. De cara al ejercicio 97\98 acabaría en el Levante.
Raúl dejó buenas actuaciones con la escuadra levantinista, pero aquello no sería suficiente para contar en Valladolid. En la temporada 98\99, el de Tous no disputaría ni un solo encuentro con el cuadro vallisoletano.
Las lesiones no acompañaron, y esa fue la causa por la que Raúl tuvo poco juego en su breve paso por Elche y en su vuelta a Zorrilla. Después vendría esa etapa como miembro de la Cultural Leonesa, donde el jugador estuvo tres años antes de volver a Tomelloso, donde colgó las botas.
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