lunes, 27 de noviembre de 2023

¿Te acuerdas de Íñigo Larraínzar?


- Defensor que recordaremos como el típico cromo de los años noventa, aunque pilló parte de los ochenta y el nuevo milenio. Pero también recordaremos a Iñigo Larraínzar por ser un gran jugador de nuestra querida Liga que en los álbumes ocupó las páginas de Osasuna y Athletic Club.

Con el equipo navarro inició su andadura profesional en pleno cambio de década, disputando sus primeros encuentros en Primera División. Para Osasuna jugó durante cuatro años, abandonando el club para irse al Athletic.
En la entidad bilbaína pasaría gran parte de su carrera, jugando competiciones europeas y algún encuentro de la Champions League. Su último club fue el Córdoba, con el que ya compitió en la categoría de plata.

- En los cromos figuraba como Larraínzar II, puesto que coincidió en el Osasuna con su hermano mayor Txomin Larraínzar, de quien ya hemos hablado en este álbum virtual llamado "Mis Cromos Rotos de Fútbol".
Y, como su hermano, Iñigo nació en Pamplona (España), el 5 de junio de 1971. Este defensa era útil como lateral diestro o central, y así se dio a conocer jugando para el C.D. Pamplona en sus lejanos inicios.
A los trece años ya pasaría a formar parte de Club Atlético Osasuna, donde Larraínzar iba a crecer como futbolista. A finales de los ochenta, el joven zaguero ya destacaba en el Promesas.

Se ganaría sus primeras apariciones con el plantel profesional en muy poco tiempo. Un clásico osasunista como Pedro Mari Zabalza se encargaría de concederle su anhelado debut en medio de la campaña 89\90.
El último día de enero de 1990, Iñigo Larraínzar daría el salto profesional en Vallecas, frente al Rayo. El joven pamplonica entraría en la segunda parte del compromiso liguero, el que los navarros perderían por la mínima (1-0). Poco se pudo contemplar del debutante aquella tarde.

Larraínzar contaría con más apariciones en aquel curso en el que Osasuna obtendría la permanencia en Primera, e incluso haría su primer tanto en una victoria en casa contra el Atlético de Madrid (2-1).

En sus cuatro años con el equipo de Pamplona, Iñigo Larraínzar demostró un nivel asombroso y disfrutaría de sus primeras citas europeas, concursando en la Copa de la UEFA como osasunista. Al zaguero le aguardaban mejores años, aunque fuera de su ciudad natal.



- En 1993 se uniría al Athletic de Bilbao. En "La Catedral" fue el "violinista", por aquellas míticas celebraciones de gol simulando tocar el violín. En sus inicios por San Mamés fue titular indiscutible.
Con la llegada de Luis Fernández, el Athletic conseguiría aspirar a algo más y se clasificaría para la Champions, en la que Larraínzar disputaría un encuentro. Entonces, el pamplonica ya no jugaba tantos partidos.

Su estancia en Bilbao duró nada menos que diez temporadas, despidiéndose del máximo nivel en 2003, habiendo participado en un total de 366 partidos en los que tocó el violín 15 veces. Se retiraría jugando para el Córdoba durante un par de campañas, con el que compitió en Segunda División.

¿Te acuerdas de Magno Mocelin?


- Hubo un tiempo en el que la afición del Deportivo Alavés disfrutó de un gran fútbol. Magno fue uno de sus mejores futbolistas, un medio ofensivo brasileño que generaba juego y mucho peligro en las áreas rivales.
Aquel Alavés estuvo a punto de conquistar Europa mientras fue una de las grandes sorpresas de la Liga Española. Lástima que acabaría descendiendo a Segunda División en 2003. Magno aguantaría un poco más por Vitoria.

Seis temporadas estuvo en el club vasco este artista del balón. En los Países Bajos jugó para Groningen y VBV De Graafschap, mientras que en su país representó a importantes clubes como el Flamengo y Grêmio de Porto Alegre. Su camino deportivo acabaría en la liga chipriota.

- A bote pronto me vienen a la cabeza jugadores como Ivan Tomic, Javi Moreno, Óscar Téllez o Jordi Cruyff. Entre estos estaba el cromo de Magno Mocelin, y unidos formaron un Alavés muy competitivo.
Este espectacular mediocampista nació el 26 de febrero de 1974 en Curitiba (Brasil). Por Río de Janeiro inició su carrera jugando para el Clube de Regatas do Flamengo, del que saldría para fichar por el Grêmio a mediados de los noventa.
Magno se atrevería a dar el salto a Europa en muy poco tiempo, uniéndose al Groningen poco después, para sorprender a todos con buenos números y soberbias actuaciones sobre el terreno de juego.

Al Deportivo Alavés llegaría en el verano de 1998, donde le aguardaba Mané para configurar una magnífica plantilla, un buen equipo que daría mucho que hablar, tanto en la Liga Española como por Europa.

Magno debutaría en nuestra competición el 13 de septiembre de 1998. Fue en el Carlos Tartiere, ante un Real Oviedo que supo ser fuerte para amarrar un buen resultado en su feudo (1-0). El medio brasileño tuvo unos minutos de juego, ya que ingresó desde el banquillo. 
Costó que aquel equipo arrancase, y Magno iría asumiendo galones para ganarse la titularidad, dejando 3 tantos en su primera temporada por Mendizorroza. Al año siguiente, el equio "babazorro" sería intratable. 

Además de pasar a ser una de las grandes sorpresas de la Liga Española, el conjunto vitoriano se colaría en Europa y se clasificaría para concursar en la Copa de la UEFA. En la campaña 2000\01, el Alavés llegaría hasta la final del torneo, donde caería derrotado por el Liverpool en la prórroga.



- Fue una época dorada para la afición alavesista, a la que solo le faltó celebrar algún título. Durante cinco años, Magno Mocelin disfrutó de la máxima división española, hasta que se descendió en el ejercicio 2002\03.
El brasileño aguantó un año más por Mendizorroza, tratando de ayudar al equipo a recuperar la categoría, que no pudo ser. En 2004 terminaría su relación con el Deportivo Alavés para volver a Países Bajos.

Así pues, Magno jugó en la Liga Española unos 155 partidos e hizo 19 dianas. Jugaría un año en la Eredivisie con De Graafschap, club que abandonaría para finalizar su carrera en Chipre. Allí representó a equipos como el Omonia Nicosia y AEK Larnaca.

domingo, 26 de noviembre de 2023

¿Te acuerdas de Chuchi Macón?


- Considerado en su omento como una de las más firmes promesas de la cantera del Real Valladolid, su carrera se vio perjudicada por la falta de confianza de sus entrenadores y por los escasos minutos de juego.
El paso de Chuchi Macón por Primera División fue efímero. Es esa clase de futbolistas que recordamos más como cromo que por sus acciones sobre el verde. Tres años jugó para el equipo vallisoletano.

El resto fue competir en divisiones más modestas. En Segunda B jugó para Granada, Numancia, Gandía y Sabadell. Aún más decadente, este centrocampista acabó jugando para clubes como el C.D. Cuéllar y el Benavente. Al último volvió para retirarse en 2007, después de haberlo intentado en el futsal.

- En sus inicios, este jugador estaba a la altura de otras promesas de la fábrica vallisoletana, futbolistas con mejor suerte como Benjamín Zarandona o Rubén Baraja
Su experiencia en Primera División se tuvo que detener en 39 partidos, y nunca tuvo la oportunidad de estrenarse como goleador en esta categoría, así como tampoco lo hizo en su corta participación por el segundo nivel.
Jesús Macón Portillo nació en Valladolid (España), el 1 de mayo de 1974. Más conocido en el fútbol como "Chuchi" Macón, se inició en las categorías inferiores del Real Valladolid, en las que a día de hoy actúa como formador.

Se avecinaban los años noventa y ya se hablaba de la clase de este mediocampista que pronto llegaría al primer equipo del Valladolid, ya cuando estaba jugando sus primeros partidos con el filial. Con el equipo en Segunda, Saso le haría debutar con los profesionales.

En aquella campaña 92\93 que acabó en ascenso al máximo nivel, Chuchi solamente jugó 2 partidos de Liga y otros 2 de Copa. Felipe Mesones contaría con él para afrontar el regreso a Primera División. 

El 12 de septiembre de 1993 se produciría su estreno en la "Liga de las Estrellas". En el Santiago Bernabéu, Chuchi Macón tendría unos minutos ante el Real Madrid, al que se venció por 1-3.
Su siguiente aparición ya fue como titular, en un disputado choque en Zorrilla contra el Sevilla, cuyo desenlace fue de empate a dos goles. El canterano iría sumando más encuentros con el equipo de su ciudad, sumando 29 una gran temporada que acabaría con la celebración de la permanencia.



- A la escuadra pucelana le esperaban muy buenos años por la categoría máxima, pero Chuchi Macón apenas sería partícipe de ello. Y en la campaña 94\95, solamente jugó 10 partidos con los diferentes técnicos que pasaron por el banquillo de Zorrilla.
Menos contaría para Rafa Benítez y los entrenadores que le siguieron en el siguiente ejercicio. Macón no volvería a jugar para el Valladolid, y eso forzaría su salida para recalar en el Granada C.F.

Terminada su experiencia por Primera División, su cromo quedó en el recuerdo y tuvo que jugar durante unos años en la categoría de bronce siendo aún muy joven. Chuchi pasaría por el Numancia, Gandía y Sabadell, perdiéndose por el fútbol más humilde para retirarse en el C.D. Benavente.

¿Te acuerdas de César Gómez?


- Acabó en la Roma una carrera que supo aprovechar al máximo. César Gómez salió de un Real Madrid para el que nunca llegó a debutar, habiéndose hecho futbolista con el equipo filial, para luego recalar en el Valladolid.
Con el equipo pucelano asumió sus primeros compromisos en la alta competición española, y de ahí saldrían sus primeros coleccionables, ya adentrados en la década de los noventa. En Zorrilla estuvo un par de años.

En el Tenerife fue un jugador importante, e incluso llegó a capitanear al equipo. Pasó cinco temporadas de ensueño, compitiendo en la Copa de la UEFA y gozando de su mejor momento. Este defensor se retiró joven, pues solamente tenía treinta años de edad cuando colgó las botas en Italia.

- Es un jugador inconfundible, de esos que coleccionamos durante muchos años y al que sobre todo identificamos con el C.D. Tenerife. En Primera disputó 217 encuentros, en los que anotó 5 tantos.
César Gómez Del Rey nació el 23 de octubre de 1967 en Madrid (España). Como defensa central, jugó para equipos humildes de la capital antes de ingresar en la cantera del Real Madrid C.F.
A mediados de los ochenta ya jugaba para el Castilla, donde coincidió con promesas como Santi Aragón, Rosagro o José Luis Pérez Caminero, entrenados los últimos años por Vicente del Bosque.

Con el filial madridista consiguió debutar en Segunda División, y así se ganó alguna que otra convocatoria con Leo Beenhakker, encargado de la primea plantilla. Pese a su presencia con los profesionales, César Gómez nunca llegaría a estrenarse con el Madrid de forma oficial.

Salió de la disciplina blanca en 1990 para recalar en el Real Valladolid, donde conseguiría debutar en Primera División de la mano de Pacho Maturana. El 7 de octubre de 1990, César Gómez sería titular en el Sánchez Pizjuán, donde el cuadro vallisoletano perdió por 1-0 con el Sevilla.
Muchos más partidos afrontaría el madrileño en aquella campaña, en la que ya pudo dejar su primer gol y delante de la afición pucelana. Aquel tanto serviría para derrotar al R.C.D. Espanyol (2-0).

César Gómez jugó durante dos años para el Real Valladolid, ganándose la titularidad en un último curso que acabó con el descenso a Segunda División. El defensor aprovecharía para fichar por el C.D. Tenerife.



- Poco llevaba compitiendo en la máxima categoría el equipo "chicharrero", en el que César Gómez se sentiría importante desde el principio. El Tenerife se convertiría en un equipo de moda que se clasificaría para Europa.
Así es como el zaguero madrileño se ganó su mejor fama, llegando a capitanear al cuadro tinerfeño y pasando cinco años por el Heliodoro Rodríguez López, donde se sintió siempre querido por la afición.

Después de ese lustro con el club isleño, César Gómez terminaría su andadura por la Liga Española para probar suerte en la liga italiana. Allá representaría a la A.S. Roma, con la que solamente intervino en 3 partidos de la Serie A. Con treinta años, el defensor español colgaría las botas.

sábado, 25 de noviembre de 2023

¿Te acuerdas de Francisco López?


- Producto de la cantera sevillista con un largo recorrido por la Primera División española, en la que empezó jugando con el Sevilla F.C., club al que representó como cromo durante casi toda una década.
Sin títulos a lo largo de su carrera, se fue al R.C.D. Espanyol, donde también estuvo muchos años y afrontó competiciones europeas, como con el Sevilla. También sufrió un descenso como "perico", con su rápido ascenso.

Internacional por la selección española, es uno de los miembros sevillistas que más veces se ha calzado la roja, solo superado por Jesús Navas. Además, representó a los equipos menores del combinado nacional. Francisco desarrolló una nueva faceta como entrenador una vez retirado como jugador. 

- Es de esos jugadores de toda la vida o, al menos, de toda nuestra infancia. Le conocíamos como "Francisco el del Sevilla", ya que su nombre es algo muy común, usado por muchos otros futbolistas.
Y en la entidad de Híspalis empezó sus andaduras por el balompié. Francisco López Alfaro nació el primer día de noviembre de 1962, en la localidad sevillana de Osuna (España).
Pasó por la escuela de fútbol de Altair y completó su formación en las filas del Sevilla F.C., representando al filial hasta principios de los ochenta, que fue cuando Manuel Cardo le llamó para debutar con los mayores. 

Antes de acabarse el año 1981, el centrocampista sevillano iba a estrenarse en Primera División. Fue el 13 de diciembre, en un encuentro en La Romareda contra el Real Zaragoza como anfitrión. En un duelo bastante vistoso, los andaluces se impondrían por un claro 1-4.
Cardo seguiría confiando en el canterano, que cerraría el curso con 20 apariciones y su primer gol, el que festejó en abril de 1982 para cerrar otra gran victoria ante el Espanyol (4-1), en el Sánchez Pizjuán. 

Francisco ya había demostrado mucho como para poder quedarse en el primer equipo sevillista. El joven centrocampista empezaría a disfrutar de grandes citas europeas, afrontando compromisos de la Copa de la UEFA y asumiendo bastantes partidos de la competición liguera.

Se acostumbraría a la titularidad en los siguientes años y engrandecería su fama, de tal forma que hasta jugaría sus primeros encuentros internacionales con la selección de España, estrenándose en un choque ante Islandia. 



- Para el equipo de su tierra, Francisco estuvo jugando durante nueve temporadas, acumulando un buen número de apariciones y gozando de mucho protagonismo. Pero su trayectoria con el club hispalense se cortaría con la llegada de los años noventa, cuando el de Osuna fichó por el Espanyol.

El resto de su carrera se completaría como miembro del club barcelonés, en el que Francisco iba a pasar siete temporadas figurando como uno de los mejores futbolistas del cuadro "perico".
Por Barcelona vivió un poco de todo, sufriendo un descenso con un rápido asenso en la campaña 93\94. Por una lesión acabaría retirándose con 34 años, habiendo jugado en Primera un total de 436 partidos en los que hizo 42 goles.

viernes, 24 de noviembre de 2023

¿Te acuerdas de Pepe Bonet?


- "Más vale tarde que nunca" -se suele decir. Esta expresión se la podríamos aplicar perfectamente a Pepe Bonet, un mediocampista que debutó en Primera División siendo ya todo un futbolista veterano.
Y lo hizo con el Real Mallorca, ese club en el que comenzó su carrera cuando estaba compitiendo en Tercera División. Bonet tuvo que buscarse la vida y aprovechó para fichar por el Calvo Sotelo, club de Segunda.

Pasaría por otros equipos, aguantando en la categoría de plata con el Castellón y jugando para Villarreal y Poblense, hasta que pudo regresar a Mallorca. El medio palmesano conseguiría colarse en el primer nivel con el club de su tierra, con el que ya terminaría su profesión deportiva tras bajar a Segunda.

- Como ya podéis imaginar, sus únicas representaciones en las colecciones de cromo fueron vistiendo la camiseta del Mallorca, realizando en el máximo nivel unos números de 54 partidos y 3 goles.
Su nombre es José María Bonet Moll, "Pepe" o "Pep" para los amigos. Este mediocampista de carácter ofensivo nació en Palma de Mallorca (España), el 11 de diciembre de 1957.
Tras jugar para equipos de nivel amateur por la zona balear, Bonet llegaría al R.C.D. Mallorca y asumiría sus primeros partidos ya avanzada la década de los setenta, concretamente a partir de la temporada 76\77.

Aquellos primeros duelos fueron en la categoría de bronce, en la que ya dejó sus primeros tantos antes de cambiar de aires. Pepe Bonet se trasladaría a Puertollano para jugar un año en el Calvo Sotelo, con el que tuvo alguna que otra aparición en la división de plata española.
En el segundo nivel también pudo jugar para el C.D. Castellón, pero el medio balear no tuvo mucha suerte como "orellut". Tan solo jugó un partido con el club castellonense, y éste sería en un duelo copero ante el Villarreal. 

Y precisamente se iría al equipo amarillo al año siguiente, con el que compitió en Tercera División, al igual que haría con la Unión Deportiva Poblense en su retorno a las Islas Baleares, ya para la temporada 1980\81.

Bonet pasaría varias temporadas por La Puebla, donde realmente comenzó a crecer como futbolista, logrando el ascenso a Segunda B en 1982. En esta categoría competiría durante dos campañas, demostrando que tenía una calidad sobrada como para afrontar retos más importantes.



- Como el buen vino, Bonet mejoraría con la edad. En 1984 regresaría al Real Mallorca, que esta vez se hallaba en Segunda. Durante dos temporadas lucharía por buscar el ascenso al máximo nivel, hasta que en el curso 85\86 se consiguió la gran gesta, por lo que ya pudimos coleccionar a Pepe.

Debutaría en Primera el 31 de agosto de 1986, en un encuentro frente a Osasuna que se resolvería con empate a cero. Manteniéndose en la titularidad, Bonet haría su primer gol en enero de 1987, de penalti ante el Sabadell.
Se logró la permanencia en aquella campaña, pero todo se complicó al año siguiente y el club balear volvió a Segunda. En esta categoría acabaría Pepe Bonet, celebrando un último ascenso como "bermellón".

¿Te acuerdas de Joseba Aguirre?


- Clásico de nuestras colecciones que posó para tres clubes de Primera División, empezando por el Athletic de Bilbao, de donde salió tras presentarse en el máximo nivel de la Liga Española.
Lo que más recuerdo es su única aparición coleccionable con el R.C. Celta, que es el equipo del que soy seguidor. Lástima que su paso por Vigo fue casi desapercibido, jugando sus últimos encuentros en la alta competición.

Pero donde mejor rindió Joseba Aguirre fue en el Real Burgos, club al que vimos en Primera a principios de los noventa y donde este centrocampista ofensivo dejó sus mejores números, algo que tímidamente se vio por Bilbao. También jugó para el Sestao Sport y Deportivo Alavés, donde se retiró.

- Actualmente ejerce como entrenador de equipos femeninos, y sabida es su gran labor con las "Leonas" del Athletic de Bilbao. Este cromo de hoy es todo un aficionado al club de su ciudad, como debe ser.
Joseba Aguirre López nació el 17 de marzo de 1964 en Ortuella, Bizkaia (España). No muy lejos, este mediocampista de mucho gol empezó a formarse con el extinto Sestao Sport.
Ya a principios de los ochenta, Aguirre debutaría en Segunda B con el conjunto sestaotarra, en el que estuvo dos campañas cuajando muy buenas actuaciones que le llevarían a Lezama, donde fue acogido por José Ángel Iribar.

En aquellos años en los que el Athletic mandaba por el fútbol español, Aguirre soñaba con poder jugar al lado de los campeones, pero tuvo que trabajar mucho para ello. Y así lo hizo, dejando muy buenos detalles sobre el verde para figurar como uno de los más destacados del filial de Iribar.

Javier Clemente le tendría en cuenta, haciéndole debutar en Primera División el 9 de septiembre de 1984. Con un equipo resacoso de la Supercopa española, Joseba jugaría su primer encuentro en el Sánchez Pizjuán, ante el Sevilla. El de Ortuella completó todo un partido que acabó con derrota de 3-0.
Fue la única aparición de aquella campaña, y aún tendría que esperar muchos meses para volver a competir entre los grandes. Y fue precisamente Iríbar quien le otorgaría unos cuantos compromisos en el curso 86\87.

Aguirre empezaría a dejar sus primeros goles en el nivel superior y ya se asentaría en el plantel del equipo profesional, pasando cuatro temporadas consecutivas pese a tener que volver al filial en su último año como "zurigorri".



- En 1990 se produciría su fichaje por el Real Burgos, equipo en el que verdaderamente explotaría el joven medio vizcaíno. José Manuel Díaz Novoa le convertiría en el referente del cuadro burgalés.
Cuatro temporadas pasaría jugando por El Plantío, y todas ellas a un nivel espectacular. Todo se complicaría en la campaña 92\93, cuando el Burgos bajó a Segunda. Al año siguiente caería en picado a la división de bronce.

Joseba Aguirre se aseguraría medio año más en el máximo nivel, en el que esta vez representaría al Celta con muy poco protagonismo. En la mitad de aquel curso 93\94, cerró su participación en Primera, con un total de 17 goles en 174 partidos. Con el Alavés pondría fin a su carrera, habiendo celebrado un ascenso al segundo nivel.

¿Te acuerdas de Antonio Ruisánchez?

- Tuvo una temporada de gloria para poder competir en lo más alto, y lo hizo con el equipo de su tierra: el Racing de Santander. Sin embargo...