martes, 3 de octubre de 2023

¿Te acuerdas de José Ángel Iribar?


- Si hay una leyenda de portería en el Athletic Club, ese es José Ángel Iribar, un hombre que llegó a despertar la admiración del mismísimo Lev Yashin. El "Txopo" dedicó toda su carrera deportiva al Athletic de Bilbao, como también haría en su corta faceta de entrenador. 

A este hombre no se le honró con todos los títulos que hubiera merecido, seguramente. Llegó a levantar dos Copas del Rey en su larga relación con el Athletic, además de llevarse un trofeo "Zamora" en 1970.
Por lo demás, mucha experiencia en Primera División y todo con el equipo de su tierra. Todo el que habla de Iribar, habla de uno de los mejores porteros del fútbol español, incluso del deporte mundial.

- Algún cromo llegué a tener de él, aunque antes no se estilaba mucho el tema de las colecciones. Lo que mejor recuerdo es su estampa como entrenador, en aquel coleccionable en el que dos entrenadores compartían la cartulina.
José Ángel Iribar Kortajarena fue también internacional por España, con la que llegó a conquistar la Eurocopa de 1964. Si queremos saber más sobre ello, recomiendo que visiten Fútbol Latino. 
Este fabuloso cancerbero nació el 1 de marzo de 1943 en la localidad guipuzcoana de Zarautz (España), en un caserío llamado "Makatza". Mientras cursaba sus estudios, José Ángel trabajaba como tornero y jugaba al fútbol en la playa.

En un ambiente sano y familiar se crió el gran Iribar, quien un día de Reyes recibió su regalo más preciado. Con aquel balón de fútbol siguió divirtiéndose a su manera y ya con doce años pasaría a jugar para el Salleko infantil, de donde pasaría al equipo de los Antonianos.

Iribar empezó a jugar para el Club Deportivo Zarautz y de ahí pasaría al Baskonia, que entonces aún no ejercía como equipo filial del Athletic Club. Con este equipo hizo historia al derrotar en la Copa del Generalísimo al Atlético de Madrid, vigente campeón del torneo por entonces. Las actuaciones de "El Txopo" llamaron la atención de muchos clubes importantes.
 
Barcelona, Valencia y el propio Atlético de Madrid trataron de hacerse con los servicios del héroe baskonista. Finalmente sería el Athletic de Bilbao el que se haría con la ficha del jugador abonando al Baskonia un millón de pesetas.
Corría el año 1962 e Iribar pasaría a ser el suplente del mítico Carmelo Cedrún, quien pronto le cedería su sitio. El de Zarautz lograría debutar en Primera el 23 de septiembre de 1962, en un duelo frente al Málaga y en tierras andaluzas. El equipo bilbaíno acabaría perdiendo por 2-0.



- Iribar se asentaría en la titularidad a partir de la campaña 63\64, y la leyenda no pararía de crecer. Se convertiría en el guardián del marco de San Mamés hasta el final de su carrera, firmando sensacionales actuaciones.
Su primer penalti como jugador del Athletic se lo detuvo al gran Ferenc Puskás, y no hay que olvidar que Iribar llegó a parar cuatro penaltis en Ourense. Galardones recibió muchos a lo largo de su carrera, pero no hay que olvidar que Iribar fue el portero menos goleado del campeonato 69\70.

En lo colectivo, no se vieron muchas gestas en casi dos décadas de Iribar como meta "zurigorri". En 1969 se levantó la Copa del Generalísimo, la que se volvería a celebrar cinco años después. 

Poco título para este gran arquero que estuvo defendiendo durante mucho tiempo la portería de un gran Athletic, en el que coincidió con otros grandes futbolistas rojiblancos como Txetxu Rojo, Fidel Uriarte, José Mari Argoitia, Agustín Gisasola y muchos otros que fueron desfilando por "La Catedral".



- José Ángel Iribar coincidiría con otra generación que no tardaría en dar más alegrías, poco antes de que su excompañero Javier Clemente se hiciese cargo de la plantilla rojiblanca.
Por poco no coincidió con el de Barakaldo, ya que el "Txopo" se retiraría con Helmut Senekowitsch en el banquillo de San Mamés. Entonces, Peio Aguirreoa ya estaba cogiendo el testigo del de Zarautz en la temporada 79\80, la última de Iribar como portero del Athletic, su único club.

Finalizó una larga trayectoria de 18 años compitiendo en Primera División, en la que llegó a disputar 466 partidos. Iribar se retiraría como un gran ídolo para luego iniciar su nueva etapa de preparador. 

Entonces sí, surge ese coleccionable al que mejor alcanza mi memoria, con un Iribar que entrenó al Athletic a lo largo de la campaña 1986\87. Fue la única al mando del primer equipo, ya que el resto de su labor técnica la dedicó para trabajar con los equipos menores del Athletic.

lunes, 2 de octubre de 2023

¿Te acuerdas de Luis García Sanz?


- A finales de los noventa, un habilidoso joven atacante de La Masía que estuvo muy cerca de debutar en Primera con el Barça. Al final, tuvo que conformarse con un partido de Supercopa y seguir con el filial.
Años más tarde tendría muchas apariciones ligueras con el equipo catalán, pero Luis García ya habría madurado con el Real Valladolid, Toledo, Tenerife y Atlético de Madrid. Con el último también tuvo su segunda etapa.

Fue un gran futbolista que acabaría triunfando en Inglaterra con el Liverpool, con el que ganó varios títulos, la Champions el más destacable. Jugaría para el Panathinaikos griego y también probaría por México, la India y Australia. Además, jugó también en el máximo nivel con el Racing.

- Algún adhesivo llegué a tener de este delantero que también brillaba como mediapunta o extremo diestro. Luis Javier García Sanz fue uno de los grandes productos salidos de La Masía blaugrana.
Nació en Badalona (España), el 24 de junio de 1978. En 1997, este jugador explotaría en Segunda B con el filial azulgrana, en el que jugó al lado de Carles Puyol, Xavi Hernández, Gabri y Jofre Mateu.
Gustó tanto su nivel, que en aquel curso 97\98 ya sería llamado por Louis Van Gaal. El canterano entraría en alguna convocatoria oficial, pero su estreno profesional con el Barça tendría que esperar algo más.

Nada más iniciarse el ejercicio 98\99, Van Gaal le tendría en cuenta para la Supercopa de España. En el estadio Luis Sitjar, el Mallorca recibía a los culés. El joven atacante tendría unos minutos entrando desde el banquillo, pero su equipo perdería por 2-1.

Sin opciones con el Barça, Luis García saldría cedido al Valladolid de cara a la temporada 1999\00. El 22 de agosto de 1999, el delantero catalán tendría algo más de media hora en un partido en Soria contra el Numancia. Aquella primera jornada del campeonato acabó con derrota de 1-0.
Hubo más oportunidades para el de Badalona, pero solamente jugaría 6 encuentros en su año como pucelano, y en los siguientes años tendría que jugar en el segundo nivel con Toledo y Tenerife.

Con 16 dianas ayudaría en el ascenso del equipo canario, pero Luis García volvería a Valladolid para merecerse la titularidad y marcar 7 goles que le llevarían a fichar por un grande como el Atlético de Madrid.



- Tras un año con mucho protagonismo en el cuadro madrileño, Luis García volvería esperanzado al Barcelona, pero tampoco triunfaría o sería tan importante, por ello, el jugador acabó marchándose a Inglaterra.
Mucho mejor le fue con el Liverpool, donde fue de la confianza de Rafa Benítez para empezar su primer año como "Red" ganando la Champions (2005). También ganaría la FA Cup, la Community Shield y la Supercopa europea.

En 2007 regresaría al Atlético de Madrid, donde pasaría dos años más. Ya con el Racing de Santander terminaría su experiencia en Primera, con 150 partidos y 22 goles. Después probaría en Grecia, México, India y Australia, poniendo fin a su trayectoria deportiva en 2016.

¿Te acuerdas de Mazinho?


- Mago del balón que me trae imborrables recuerdos de su paso por el Celta de Vigo, un campeón del mundo que en 1994 triunfó en USA 94 con la Brasil de los Bebeto, Romário y el mítico Cláudio Taffarel.
Estuvo probando por Italia antes de aterrizar en Valencia, donde tuvo dos temporadas con bastantes apariciones, dejando rastro de esa clase que aún haría destacar más con su llegada al club vigués.

Mazinho se haría el dueño de la medular del Celta, un equipo que pasó de luchar por la permanencia a optar por competir en Europa, y el brasileño llevaría la batuta en cada encuentro. Tras cuatro años por Balaídos, aún le quedarían ganas para competir con el Elche en Segunda antes de volver a Brasil.

- No pienso vacilar. El cromo de Iomar do Nascimento "Mazinho" es uno de los que más feliz me hizo. Este centrocampista organizador era un increíble pasador, buen recuperador de juego e inteligente como pocos.
Nació el 8 de abril de 1966 en Santa Rita, Paraíba (Brasil). Sus hijos Thiago y Rafinha Alcántara son otros dos reconocidos futbolistas que todavía se mantienen en activo.
Con el Santa Cruz Recreativo Esporte Clube daría sus primeros pasos a principios de los ochenta, pasando después a un Vasco da Gama con el que ya potenciaría su fama para captar la atención de los clubes europeos.

En 1990, Mazinho se planta en tierras italianas para fichar por el Lecce. Pese a que el equipo bajó a la Serie B, el medio brasileño dejó muy buena impresión por su juego y se marcharía a la Fiorentina.
También estuvo una temporada en la entidad "viola", dejando más señas de su gran juego antes de retornar a Brasil y fichar por el Palmeiras. Poco después, el centrocampista acudiría a aquel Mundial de Estados Unidos en el que los brasileños se hicieron con el cotizado trofeo.

Mazinho llegaría al Valencia una vez concluido el torneo mundialista. En su primer año jugó a las órdenes de Carlos Alberto Parreira, quien no acabaría el curso 94\95 sentando en el banquillo de Mestalla.

Aún seguiría un año más por Valencia, jugando a las órdenes de Luis Aragonés y teniendo bastante protagonismo en el cuadro ché. Pero en 1996 la prensa nos sorprendería, ya que Mazinho había viajado hasta Vigo para fichar por el Celta, donde iba a disfrutar de su mejor momento de forma.



- Se mezclaría con otras leyendas celestes para hacer grandes cosas, futbolistas como Lubo Penev, Haim Revivo, Aleksandr Mostovoi o Valeri Karpin. Aquel Celta nos lo haría pasar pipa por Europa.
Con Víctor Fernández se luciría un bonito fútbol y Mazinho sería el motor de aquella "apisonadora celeste" a la que solo le faltaron los títulos. El mediocentro se mantendría por Vigo hasta el cambio de milenio.

Su participación en la Liga Española se terminaría con un total de 185 partidos y 8 goles. Pero Mazinho aún no tocaría marcharse de España, ya que todavía jugaría para el Elche en Segunda División. El de Santa Rita volvería a su país para terminar su carrera con el Esporte Clube Vitória.

¿Te acuerdas de Juanjo Díaz de Guereñu?


- Tuvo su iniciación en las filas del Deportivo Alavés, con el que fue compitiendo en niveles menores antes de llegar al Real Murcia, club al que Juanjo iba a representar durante el resto de su carrera, siendo cromo de nuestros bolsillos durante parte de los años ochenta.

Y es que con el Murcia pudo competir en Primera División. En ella, Juanjo llegó a participar en 73 partidos y marcó 3 tantos, siendo uno de los miembros más importantes del equipo durante muchos años.
Lástima que lo de competir en lo más alto solamente duró tres años. Los últimos años por La Condomina fueron de más sufrimiento, con el Murcia bajando de Segunda a Segunda B. El defensa vasco se retiró en 1995.

Fueron diez años lejos de su tierra, pero disfrutando del fútbol en una ciudad que le permitió sentirse como en casa. Tras Pepe Vidaña, es uno de los hombres que más veces se ha calzado la roja murciana.



 
- Los de mi quinta hemos tenido a nuestra disposición todos los coleccionables en los que haya figurado Juan José Díaz de Guereñu Esquibel, un buen defensa central que nació el 15 de junio de 1961 en la localidad guipuzcoana de Eskoriatza (España). Este jugador nunca llegó a representar a los clubes más destacados de Gipuzkoa.

En Gasteiz pudo perfilar su profesionalidad, uniéndose a principios de los ochenta al Deportivo Alavés. Entonces, el equipo estaba en Segunda División, en manos del técnico José María García de Andoin.
A este defensa que conocimos símplemente como "Juanjo", le dieron sus primeras oportunidades en la campaña 81\82, cuando el Alavés luchaba por seguir compitiendo en la categoría de plata. El defensor guipuzcoano fue aumentando su participación, pero el equipo descendería en 1983.

Juanjo seguiría en el club "babazorro" un par de años más, ambos concursando en la división de bronce. Aquellas temporadas sirvieron para coger experiencia y que algún que otro club se fijase en el zaguero vasco.

A mediados de los ochenta, Juanjo conseguiría volver al segundo nivel gracias a su fichaje por el Real Murcia de Vicente Campillo. El vasco se adaptaría bien al juego del plantel "pimentonero" y colaboraría en el glorioso ascenso a la máxima categoría, que se daría en 1986.



- Y entonces sí, Juanjo empezaría a figurar en los álbumes de la época y, por tanto, debutaría en Primera División. Dicho estreno se daría el 31 de agosto de 1986, en casa y recibiendo nada menos que al Real Madrid. El equipo blanco se impondría para llevarse la victoria de Murcia (1-3).
Aquel año, el central guipuzcoano contaría con bastantes apariciones y dejaría sus primeros goles, estrenándose como goleador en La Condomina, para vencer por 2-1 al Sevilla de Jock Wallace.

Durante los dos próximos años, Juanjo fue manteniéndose más o menos regular y cumplió siempre que entró al campo. Fue de los primeros que se echaron el equipo a las espaldas en los malos momentos, y es que el Murcia pasaría ciertos apuros que le llevarían a bajar a Segunda en 1989.

Aún le quedarían unos años más en la entidad murciana, aunque la cosa fue a peor. Juanjo colgaría las botas tras vivir un triste capítulo más, con el descenso a Tercera de la temporada 1994\95.

domingo, 1 de octubre de 2023

¿Te acuerdas de Iñaki Alaba?


- Otro de esos canteranos de la fábrica "txuriurdin" que fueron dándose a conocer entre los años ochenta y los noventa, en tiempos posteriores a una racha de grandeza que se perdieron en plena formación.
Este defensor tuvo sus apariciones en Primera con la Real Sociedad, ese equipo de su tierra en el que nunca tuvo fácil ser titular. En el club donostiarra permaneció hasta mediados de los noventa.

Tras su marcha de la Real, Alaba ya no volvería a competir en la alta competición, pasando a jugar para el Extremadura, al que vio ascender a la división de oro. Ya no había tenido mucha suerte por Almendralejo, así que el zaguero vasco afrontaría el final de su carrera con el Racing de Ferrol.

- De modo que se podría decir que no tuvo una carrera muy exitosa. Eso sí, no muchos pueden presumir de haber jugado en Primera División. Alaba lo hizo 83 veces y, además, marcó un par de goles.
Su cromo me es de lo más familiar, pues es de un tiempo en el que coleccionaba fielmente. El cromo que veis a la derecha de este parrado lo tuve mil veces repetido. Quizás por eso me marcó tanto su aparición en las colecciones.
Iñaki Alaba Trueba nació en Donostia (España), el 14 de noviembre de 1966. Como producto de la cantera de la Real Sociedad, fue subiendo niveles y pronto llegaría al Sanse, el filial más directo.

Alaba se juntó en el equipo menor con otros talentos como Jon Igoa, Lutxo Iturrino, Mikel Loinaz, Jokin Uria y David Billabona. Como él, muchos irían teniendo la oportunidad de debutar en Primera División. 

En su tercer año con el filial, el joven defensor ya había demostrado mucho como para merecer la atención del míster del primer equipo, que entonces era John Benjamin Toshack. El galés ya le haría entrenar con los mayores y empezaría a incluirle en las primeras convocatorias oficiales.

El 21 de mayo de 1985, Alaba tendría su gran cita para debutar en la élite con la Real Sociedad. En El Molinón, el Sporting recibía la visita del cuadro vasco, que sacaría un punto de aquel partido (1-1). Iñaki solamente tuvo el tiempo de descuento y poco se pudo ver de su juego.
Al año siguiente seguiría jugando para el filial, aunque siempre pendiente de volver a tener oportunidades con el primer equipo. Ya de cara al curso 89\90, Alaba era miembro de la primera plantilla.



- Veríamos sus primeros cromos, su primer gol y hasta unas cuantas titularidades con Marco Antonio Boronat. Fueron pasando los años y Alaba consiguió jugar muchos más partidos con el club de su ciudad.
Por desgracia, el defensa donostiarra jamás sería capaz de hacerse con la titularidad y cada vez tendría menos apariciones como "txuriurdin". Así fue como el jugador ya fue meditando la salida del club.

A mediados de los noventa, Iñaki Alaba se alejaría de Euskadi para probar suerte con otro equipo, aunque ya no competiría en Primera División. Sí lograría un ascenso a la misma con el Extremadura, pero no jugaría más que 3 partidos en aquel curso 95\96. Se retiraría al año siguiente, con el Racing de Ferrol.

¿Te acuerdas de Oliver Chinea?


- A lo largo de los años ochenta, la Liga Española contó con la representación de dos equipos canarios, mayoritariamente de la U.D. Las Palmas. El C.D. Tenerife subió a Primera a finales de la década, y Chinea fue uno de sus representantes tras aquel histórico ascenso.

Pero este centrocampista tuvo más recorrido con el equipo "canarión", al que llegó procedente de la U.D. Güímar. Fueron sus mejores años de fútbol, con mayor concurso en la Primera División española.
Tras jugar para los dos mejores equipos de la isla, la carrera de Chinea se vino un poco abajo. Estuvo un año en Segunda con el Burgos, pasó a jugar para el Marino Tenerife Sur y concluyó su carrera en el Melilla.

Oliver Chinea Negrín era joven cuando se retiró, y tampoco sé muy bien la razón. El tema es que este centrocampista no era mal jugador y basaba mucho su fútbol en el trabajo, la brega y la entrega.



 
- Alguno de sus cromos llegué a tener en mis propias manos, y los que vemos en este artículo son precisamente los que recuerdo. Chinea nació el 26 de septiembre de 1964 en San Sebastián de La Gomera, Santa Cruz de Tenerife (España). Con la U.D. Güímar daría sus primeros pasos antes de recalar en Las Palmas.

Llegaría al club amarillo a mediados de los ochenta, para así tener sus opciones de debutar en Primera con Pepe Alzate. El 15 de septiembre de 1985, Chinea sería titular en el Sánchez Pizjuán. Ante el Sevilla, los isleños no estuvieron finos y se llevarían una goleada por 4-0.
Sus goles llegaron antes en la competición de Copa, pues en el torneo liguero no marcaría hasta la jornada 21. Y sería precisamente en el partido de vuelta contra el Sevilla. El tinerfeño haría doblete, pero Las Palmas sería goleada en su propio feudo, por 2-5.

Chinea tendría un buen primer año de rodaje como profesional, especialmente en la competición copera, en la que además dejó un par de goles. Con Ferenc Kovács de entrenador, seguiría disfrutando de muchos minutos.

Aún aguantaría un par de años más en el equipo de El Insular, aunque ya teniendo muy pocas apariciones. Con Las Palmas descendida a Segunda División, cerraría el curso 88\89 con 6 dianas para luego irse al eterno rival de la zona insular, el C.D. Tenerife, al que se unió en el verano de 1989.



- Sería el momento de observar su cromo como "chicharrero", con un "Tete" que trataba de sobrevivir en la élite con Vicente Miera en el banquillo del Heliodoro Rodríguez. Sin embargo, el técnico cántabro no le concedería ni la más mínima oportunidad, lo que acabaría forzando su salida.
Su paso por Tenerife no fue más que para posar para la foto y jugar algún que otro amistoso, ya que Oliver Chinea no tendría ni un minuto oficial, así que ahí terminaría su experiencia en Primera División.

De esta forma, los números de Chinea por el máximo nivel se quedaron en 46 encuentros y 7 goles. El centrocampista dejaría el club tinerfeño para jugar en el Real Burgos, que entonces estaba en Segunda División.

Solamente tuvo 5 apariciones con el cuadro burgalés, que consiguió ascender a Primera al término de aquella campaña 89\90. Poco le quedaba de fútbol a Chinea, que retornaría a su tierra natal para unirse al Marino Tenerife Sur. Su trayectoria deportiva finalizaría en las filas del Melilla.

¿Te acuerdas de Álvaro Cervera?


- No hace mucho que fue cesado como entrenador del Real Oviedo, una profesión que inició al poco de terminar su carrera de corto. Álvaro Cervera fue un buen atacante de nuestra Liga Española que llegó a disputar 261 partidos y marcó 17 goles en Primera División. 

En la zona de Cantabria inició su andadura profesional, debutando en Primera con el Racing de Santander, en el que estuvo tres campañas antes de fichar por el Real Mallorca. En este equipo estaría también unos años.
Pasaría por el Valencia y retornaría a Santander. Álvaro ya había demostrado mucho como profesional y ya con el Hércules competiría en Segunda División. Se retiraría en el Ontinyent, habiendo pasado por Águilas y Almería.

- En los adhesivos aparecía símplemente como Álvaro, ese jugador que ocupó álbumes con Racing, Valencia y Mallorca. Fue un futbolista rápido, técnico y muy energético, más asistente que goleador.
Álvaro Cervera Díaz nació el 20 de septiembre de 1965 en Santa Isabel, Fernando Poo (Guinea Ecuatorial). Se crió en Tenerife y dicen que sus inicios se contemplaron en el colegio La Salle San Ildefonso.
Ya más crecidito, su familia se trasladó a Cantabria, de donde es la madre de Álvaro. Corría el año 1984 cuando el joven atacante ficharía por el Racing de Santander, que entonces estaba en Primera.

Álvaro ya representaba a la selección cántabra y contaba con muchos avales para triunfar en el mundillo profesional. José María Maguregui llegaría a apostar por el joven ecuatoguineano, quien también era usado para representar al Rayo Cantabria.

El 9 de septiembre de 1984, una huelga de futbolistas profesionales provocaría el debut de muchos jóvenes futbolistas del país. A Cervera le tocaría estrenarse en Primera con el Racing, en el que se perdió por 1-0 en Zorrilla, frente al Real Valladolid.
En aquella misma campaña tendría otra oportunidad. Sería en El Sardinero, donde se recibió a un Barça que no pudo sacar la victoria en un duro duelo con empate sin goles. Al año siguiente, Álvaro quedaría en el primer plantel.

Su mejor temporada fue la 86\87, cuando tuvo más apariciones y marcó sus primeros goles en la máxima categoría. Por desgracia, el equipo santanderino acabaría bajando a Segunda, y Álvaro ficharía por el Mallorca.



- Quedaban muchos años de cromos, pasando cinco temporadas en el club mallorquín, una de ellas en Segunda. También se descendería en 1992, momento en el que el Valencia aprovechó para pescar en río revuelto.
Álvaro Cervera había hecho muy buenas temporadas con el Mallorca y eso le valió para seguir con continuidad en el cuadro ché, en el que llegó a cumplir tres años. A mediados de los noventa volvería a Santander.

Durante un para de campañas jugaría de nuevo para un Racing con el que ya se despediría de la alta competición. En 1997 se uniría a un Hércules que competía en la categoría de plata, y luego jugaría en equipos de menor nivel, como el Águilas, Almería, San Fernando y Ontinyent.

¿Te acuerdas de Antonio Ruisánchez?

- Tuvo una temporada de gloria para poder competir en lo más alto, y lo hizo con el equipo de su tierra: el Racing de Santander. Sin embargo...